He empezado a dar cursos y asesorar con el tema SIN GLUTEN y SIN LACTOSA. Pero cada día me contacta más gente por el tema FRUCTOSA y SORBITOL. Por lo que he decido también hacer un PACK en el que se incluyan estas cosas también.

GLUTONIANA-SIN

El CELI-PACK-SUPERSIN va dirigido a todas esas personas que tienen diagnosticada  CELIAQUÍA y más de una intolerancia o malabsorción. Mi asesoramiento no es a nivel médico ni dietético, sino a nivel práctico del día a día, a través de consultas sobre productos, recetas y para encontrar soluciones personaliazas a problemas que van surgiendo que son muchísimos (siempre con la dieta recomendada por vuestro médico o dietista). El asesoramiento es durante TODO UN AÑO (a contar a partir de la fecha de la contratación del mismo, ya que la recuperación no es tan rápida como con otras cosas). El pack incluye descuentos en los cursos y acceso a actividades gratuitas.

SORTEO: Si contratas el pack y perteneces al grupo de Facebook: GRUPO DE AYUDA SIN GLUTEN, SIN LACTOSA, SIN FRUCTOSA, SIN SORBITOL, puedes entrar en el sorteo de UN PACK GRATIS que se realizará entre las 5 primeras personas que lo contraten.

 

Si creéis que os puedo ayudar, no dudéis en pedirme más información sin compromiso: glutonianasin@nullgmail.com

MI HISTORIA Y CÓMO HE LLEGADO A ENCONTRARME MUCHO MEJOR

Me he pasado toda la vida con muchos problemas de salud. Recuerdo dolores de barriga continuos a los 6 años. Luego en la adolescencia desmayos y otros temas. Cuando casi tenía 35 años mi cuerpo dijo basta y llegó el diagnóstico por suerte de CELIAQUÍA.

Siempre fui una persona muy activa e intentaba llevar una vida normal aunque notaba que no podía con todo (trabajaba, cursos, llevaba una casa, pareja, amigos, viajes, etc.). Mi mantra era: “estoy cansada”. Y así durante todo el día. Pero no era consciente, yo continuaba haciendo cosas. Hasta que un día la cosa se complicó y empecé a dejar de hacer cosas. Me echaron del trabajo y sentí un gran alivio, suena mal sentirse bien porque nos echen de un trabajo, pero es que estaba tan y tan cansada que pensar que no tendría que madrugar ni aguantar mil cosas, fue como un regalo.

Todo se paró y dejé de ir haciendo cosas. Con la dieta SIN GLUTEN sentí que mejoraba, pero volvía a recaer aunque yo seguía una dieta muy estricta.

Mi historia es muy larga, pero en resumen pasé unos años horribles. Y cuando parecía que todo se iba arreglar, mi cuerpo me recordaba que algo estaba pasando. Por el camino iba perdiendo cosas y personas, pero no me importaba, solo pensaba en dormir y rezaba cada vez que comía algo para que no me sentara mal.

Los médicos no me hacían demasiado caso y yo en casa hacía experimentos de quitar cosas, lactosa, huevo, etc. Pero no servía para nada. Leía mucho, muchísimo de cosas que yo creía que tenía. Y después de mucho sufrimiento y no mejorar mi cuerpo volvió a decir basta. Conseguí que me hicieran pruebas de lactosa, fructosa y sorbitol. Y todo salió positivo. Sentí una rabia enorme, pero un alivio de poder poner nombre a lo que me pasaba.

Empezar una dieta tan dura sin muchísimas cosas de nuevo era un suplicio. Los primeros días lloraba porque no tenía fuerza, ni ganas de cocinar, ni sabía qué comer. Que esto último fue lo peor, ya que con el gluten todo había sido muy fácil para mí dentro de lo que cabe.

No mejoraba, algunas semanas eran una tortura mis dolores de barriga, cólicos y desmayos. Pensé que nunca superaría eso por mucho que me esforzara.

Pero un buen día, sin darme cuenta mis dolores de barriga empezaron a marchar. ¡Y ví la luz al final del tunel! Pero literal. Estuve como más de 5 días sin que nada me sentara mal. ¡No me lo podía creer! Todo me sentaba bien, empecé a introducir alimentos, a tener más fuerza, a salir más, a volver a dar cursos de cocina, etc. Me cambió el carácter, el ánimo, ¡me cambió la vida! Ahora tengo algún día malo pero nada que ver con antes.

Y esos días supe que eso era lo que sentía la gente normal que suele encontrarse bien. Viví épocas de una continua “niebla mental”, sin ganas ni fuerza para hacer nada de nada. Me ponía en el sofá y decía: “duerme y descansa, así te pondrás bien”. Pero no existen los milagros y si hay algo de salud a lo que no le ponemos remedio, las cosas no se van por si solas. Incluso se pueden agravar. Ahora paso por el sofá por las noches, pero para descansar ¡del montón de cosas que he hecho!

No he podido trabajar en todos estos 10 últimos años, ni ahora podría hacerlo aún en sitios que requieren un esfuerzo físico muy grande. Pero si puedo hacer muchas cosas sin desplazarme demasiado. Por eso estoy invirtiendo mi dedicación en el proyecto de GLUTONIANA SIN. No solo por dinero (porque al final para vivir se necesita sí o sí), sino también por ayudar a todas las personas posibles. Y demostrar que con una dieta bien llevada y con una actitud optimista se puede mejorar y tener una vida mejor, aunque no podamos comer de todo 🙂 Lo he vivido y lo estoy viviendo en mis propias carnes y eso puede servir para ayudar mucho más.

Quizás nunca recupere algunas cosas, el cerebro se queda tocadillo aunque no quieras, pero me siento tan y tan diferente que es como si de golpe estuviera viviendo otra vida. Me falta mucho para estar bien del todo y tengo mis recaídas algunas semanas, pero he subido varios niveles en el juego. Y no me lo creo, porque lo pasé tan mal que pensaba que mi vida sería siempre eso, gris y con dolor continuo.

Y cada día quiero transmitir que se puede salir de todo esto con un buen diagnóstico y haciendo bien las dietas.

 

Para contactar conmigo: glutonianasin@nullgmail.com